La hojas de otoño regresaron en primavera recordándonos que antes de que comenzara abril el destino nos iba a llevar por caminos inesperados, la brisa de mayo acarició nuestros cuerpos como pétalos de rosa acariciando tus manos, el beso inseguro, las manos temblorosas, un encuentro acompañado de intrigas y pasión, olvidamos todo lo aprendido creando nuestro propio destino.
El camino recorrido ha cambiado nuestra forma de pensar, la manera en que te beso me ha llevado a un lugar antes visto pero nunca vivido, siempre escuchamos que todo pasa por un razón, el destino nos presentó y ahora solo somos tu y yo, el motivo que me hace llorar, el que me da fuerzas para estas palabras plasmar.
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