Ayer tus labios quemaban los mios como fogata ardiente que ofrece calor en invierno, tus brazos servían de abrigo a este corazón marcado por las cicatrices del tiempo y el desamor, fuiste el refugio de la soledad mientras el camino comenzaba a iluminarse. Las dudas del pasado, la incertidumbre del presente nos sorprendieron mientras se alejaban nuestros brazos y el calor se convertía en frío nuevamente todas las dudas volvieron a casa dejando un amargo sabor a tristeza, sin remordimientos dijiste adios.
1 comentarios:
Me identifique ahi....
:)
Publicar un comentario